DETRÁS DE TODO VIEJO HUBO UN JOVEN

DETRAS DE TODO VIEJO HUBO UN JOVEN - Gillian DayQué difícil es envejecer! Uno nació, fue bebe, niño, adolescente, adulto joven, adulto mayor, y luego viejo. Vivimos todas las experiencias de ser niño, el colegio, los amigos, los hermanos, mama, papa, las vacaciones las navidades.  Uno fue acumulando experiencias y memorias. Visitábamos a los abuelos, ya viejos  para nosotros, esos seres queridos que nos consentían. Eran viejos y no teníamos ninguna consciencia de que alguna vez fueron jóvenes como nosotros.

Luego uno pasó a ser adolescente, con todo lo que esto implico, empezando a entrar en el mundo del adulto, pero no muy cómodo porque implicaba responsabilidades que pesaban, con amigos, novios y novias, deporte, cine, fiestas y entre todo esto estudiar y ver qué carrera queríamos. Lindos años, empezando a ser independientes, luchando por lo que creíamos, debates, manifestaciones, buscando nuestro camino en la vida.

Y de ahí a sernos adultos, ya la carrera o el trabajo escogido, asumiendo responsabilidades, de trabajo, pareja, hijos, casa, endeudarnos para tener las cosas que queríamos, que pertenecían al mundo adulto. Tratando de llevar una vida equilibrada, si, trabajo y familia pero también algunos de nuestros propios anhelos, deporte, arte, música, baile, algo que nos pertenecía a nosotros, de disfrute personal, de nuestro propio crecimiento.

De ahí pasamos a adultos en la edad media. La vida se ha puesto aún más seria. Las cargas y las responsabilidades también han aumentado. Es posible que para esta fecha ya mama y papa se estén poniendo viejos,  y hay que ver qué hacemos con ellos. Ya las responsabilidades no son solo con la familia directa, pareja e hijos pero también con la familia extendida, los padres y los suegros. Ellos ya están envejeciendo.   Uno se olvida que ellos también eran jóvenes en su tiempo y solo ve los padres envejeciendo, que empiezan a necesitar de nuestro apoyo y ayuda.

 

Y siguen pasando los años y uno pasa a ser el adulto mayor, los hijos ya crecidos, haciendo sus vidas, con sus parejas y sus hijos y uno paso a ser los abuelos, que quieren y consiente a los nietos. Uno ya pasa a ser el adulto mayor, y finalmente el viejo.

Y así se cumplió el ciclo de la vida, de bebe a niño, de niño a adolescente, de adolescente a adulto, de adulto a la edad media, de la edad media al adulto mayor y del adulto mayor al viejo. De la inconsciencia y la inocencia a el conocimiento y la madures y ojala con los años, la sabiduría.

Pero….. con todo esto también hay una gran verdad para muchos de nosotros. El cuerpo físico no acompaña al ser interno, porque el ser interno, el que vivió todas las experiencias, no ha envejecido, solo a envejecido su cuerpo físico. El ser interno recuerda, sueña, anhela, tiene ilusiones, pero también sabe que ya paso su tiempo. Ahora es tiempo de envejecer con dignidad, y las memorias van para el baúl de los recuerdos.

DETRÁS DE TODO VIEJO HUBO UN JOVEN

Cuando ves a un viejo recuerda que detrás de ese viejo alguna vez hubo un joven.